Pino Marro
Agua, tierra, silencio
sol, soledad y viento,
forman la savia que corre
por las venas de tu cuerpo.
Brotas buscando los cielos
de las pizarras serranas,
entre tomillos y brezos
y el canto del mirlo negro.
Amarrado a la tierra
son tus raíces cimiento,
que alimentan las agujas
peines que son de los vientos.
Pino Marro, al compás
que tú yo crezco,
pino viejo tú serás
y yo “mozo parrillero”.
Muchos años nos separan
según me dijo el abuelo,
él te cuido para mi
de las llamas de las fuegos.
Pino Marro, orgullo de nuestro pueblo
al son de un tamboril,
me encamino a tu encuentro
con pañuelo portugués, soga e hierro.
Con el hacha de mi abuelo
en el pinar yo te corto,
y entre lágrimas de savia
caes al suelo.
¡Vamos camino del pueblo:
Pino Marro, mozos, viejos!,
piña alrededor de tu cuerpo
ramas de brazos morenos.
Antes que la noche caiga
volverás a estar de pie, pino viejo;
y en el cielo de mi sierra prenderé
una estrella emblema de nuestra tierra.
¡Vamos “mozos de chorizo”
a cantar ya la Alborada!,
que el pino quedó ya puesto
enamorando a la luna plateada.
Pino Marro, pino añejo
entre todos el más bello,
fue tu hermosura serrana
la culpable de estos versos.
Serás “mozo parrillero”
como tu padre, tu abuelo,
y juntos levantaremos, hijo mío
¡el Pino Marro, un pino que bese el cielo!.
Autor :Juan Carlos García Delgado A mi hijo Carlos.