Mañanas que Nunca Morirán
Al amanecer la aurora
Y venir el claro día
Hago siervo al olvido
Para que en los vados de mi memoria
Puedas hallar miel y gloria
Dando cobijo al que es perseguido.
Para que mojado en tu seno
No duerma ni un solo momento
Recordando gota a gota mí sitio.
Al amanecer la aurora
Y venir el claro día
Sueño con ser tu amante bohemio
Y en un verso nuevo acariciar tu monte
Llenar mi puño de simiente entonces
Y fecundar tu estéril dermis con el viento.
Citarme contigo en la fuente, escuchar las aguas
Rasgar tus costuras y desnudarte el alma
Avivar mi fuego arrojando un sarmiento.
Al amanecer la aurora
Y venir el claro día
Corta quiso ser la noche
Bebiendo vino y mendigando estrellas
Para hacer un nuevo cielo de una botella
Haciendo liviano y trivial el derroche.
Queriendo enterrar el mañana
Plantando una parra con cada solsticio de tus pestañas
La vid es mi emblema y Baco me acoge.
Al amanecer la aurora
Y venir el claro día
Respiro las hojas que yacen
Las piso humedecidas en lo yermo
Solitario en la antesala del invierno
Hablando con mi cerebro y sus voluntades
Mis pasos se pierden demasiado
Entre humedades y brasas me siento amo y soldado
Saltando vallas de sueños, esquivando desnudos parrales
Al amanecer la aurora
Y venir el claro día
No sé qué tienes que te balbuceo como un niño
Aún escupiendo con odio al amor
Siempre acabo bajando en tu estación
Inventando en cada calle un amigo
Eres arte bella, poesía en cada gesto
De métrica perfecta, mi más preciado verso
Tú el rocío de la alborada yo la verde hoja de olivo
Alex Esteban Sañudo
17-11-05
Y venir el claro día
Hago siervo al olvido
Para que en los vados de mi memoria
Puedas hallar miel y gloria
Dando cobijo al que es perseguido.
Para que mojado en tu seno
No duerma ni un solo momento
Recordando gota a gota mí sitio.
Al amanecer la aurora
Y venir el claro día
Sueño con ser tu amante bohemio
Y en un verso nuevo acariciar tu monte
Llenar mi puño de simiente entonces
Y fecundar tu estéril dermis con el viento.
Citarme contigo en la fuente, escuchar las aguas
Rasgar tus costuras y desnudarte el alma
Avivar mi fuego arrojando un sarmiento.
Al amanecer la aurora
Y venir el claro día
Corta quiso ser la noche
Bebiendo vino y mendigando estrellas
Para hacer un nuevo cielo de una botella
Haciendo liviano y trivial el derroche.
Queriendo enterrar el mañana
Plantando una parra con cada solsticio de tus pestañas
La vid es mi emblema y Baco me acoge.
Al amanecer la aurora
Y venir el claro día
Respiro las hojas que yacen
Las piso humedecidas en lo yermo
Solitario en la antesala del invierno
Hablando con mi cerebro y sus voluntades
Mis pasos se pierden demasiado
Entre humedades y brasas me siento amo y soldado
Saltando vallas de sueños, esquivando desnudos parrales
Al amanecer la aurora
Y venir el claro día
No sé qué tienes que te balbuceo como un niño
Aún escupiendo con odio al amor
Siempre acabo bajando en tu estación
Inventando en cada calle un amigo
Eres arte bella, poesía en cada gesto
De métrica perfecta, mi más preciado verso
Tú el rocío de la alborada yo la verde hoja de olivo
Alex Esteban Sañudo
17-11-05
