Poema en honor de todos los vinos que se producían en el siglo XVI.

Alonso de Toro
Se trata de una verdadera rapsodia, de unas coplas de ciego, impresas en tipo gótico, sin lugar ni fecha de impresión, pero aproximadamente de 1533, pues van encabezadas con el siguiente rótulo:
“ Coplas hechas por Alonso de Toro, cojo, sobre la abundancia del vino que Dios nos ha dado, en el año de XXXI y en el año de XXXII”.
Se trata de una verdadera rapsodia, de unas coplas de ciego, impresas en tipo gótico, sin lugar ni fecha de impresión, pero aproximadamente de 1533, pues van encabezadas con el siguiente rótulo:
“ Coplas hechas por Alonso de Toro, cojo, sobre la abundancia del vino que Dios nos ha dado, en el año de XXXI y en el año de XXXII”.
Yo, señor, ahora he venido
De Cariñena y Longares,
Y en todos esos lugares
Mucho vino se ha cogido.
Pues en Aranda de Duero
Y en los Homieles, dos,
Tanto vino dan, por Dios,
Que podéis henchir un cuero.
En Roa y en tierra de Asa
Y en tierra de Fuentidueña,
En la aldea más pequeña
Henchiréis la calabaza.
En Peruatos y Val de Esgueva
Y en toda tierra de Curiel,
Y en tierra de Peñafiel,
Ya no hay pobre que agua beba.
De Portillo y Olivares
Yo os daré nuevas muy buenas;
Aquellas cubas están llenas
Y el mosto por los lagares.
En la villa de Simancas,
Leria y San Miguel del Pino,
Hallaréis de muy buen vino
Un cuartillo por tres blancas.
Lobatón y Tordesillas,
Paredes y Becerril,
Campos y las nueve villas,
Mucho vino y muy gentil.
Caparica en Portugal,
Y en Orense y Ribadavia,
Tanto vino dan con agua,
Tinto y blanco angelical.
En Villalar y Pedrosa,
Bozales y San Román,
Ya no vale el vino cosa,
Casi de balde lo dan.
Pues en Toro, do nacistes,
Hallé, a los bollos del hito,
Un vino tinto bendito,
Que en vuestra vida tal vistes.
En la ciudad de Zamora,
En la calle de Valvoraz,
¡ bendita nuestra Señora,
que tabernas hay asaz ¡
En Caraseca de las Chanas
Y en Caraseca de Campián,
Tanto de vino nos dan,
Que cantamos más que ranas.
En Corrales y El Perdigón
Y en la Fuen del Carnero,
Aunque lleve el pobre un cuero,
Lo henchirá sin dilación.
En Benialbo y en la Fuente
Cantalapiedra y Cataelpino,
Muy alegre está la gente
Que cogieron mucho vino.
Villarino y La Ribera
Y la villa de Fermosel,
Mucho vino, en gran manera,
Más suave que la miel.
En toda la Sierra de Gata,
En la Torre y Robledillo,
No sabéis como abarata,
A maravedí el cuartillo.
En San Martín de Trebejo,
Y en San Martín de Quintanal,
Vino tan angelical,
Que calienta el pectorejo.
En Miranda y en Valero
Y también en Fuenterroble,
No le falta el vino al pobre,
Aunque no lleve dinero.
En Madrigal y Ontiveros
En la Moraña y Collado,
Aunque vayan cien romeros,
Les dan vino de buen grado.
En Fresno y en Alaejos
Y en toda tierra de Medina,
Los pobres, mozos y viejos
Andan llenos de cocina.
En Iscar, Olmedo y Coca
Y en Santa María de Nieva,
Mi calabaza la nueva
Yo la henchí hasta la boca.
En Arévalo y su tierra
Martín Muñoz de las Posadas,
Las bodegas atestadas,
Mucho vino se encierra.
En Cebreros y en San Martín
Y en Almorox y Escalona,
Hallaréis, señor, la mona
Que sabe hablar latín.
En Santaolalla y Talavera
Y en Colmenar y Arenas,
Cubas y tinajas llenas,
Mucho vino en gran manera.
En Torrijos y Maqueda
Y en la Puebla de Montalbán,
No hay hombre que beber pueda
Tanto vino como dan.
Illescas, Griñón y Cubas
Y la Sagra hasta Olías,
No me acuerdo yo en mis días
Tanto mosto dan las uvas.
En Nabroca y en Burguillos,
En Sonseca y Ajofrín,
Mi bota de seis cuartillos
Henchila yo de buen vin.
En los Montes y en Orgaz,
En Mora y en Mazaraque
Dan tanto zumo de agraz,
Que se hace el hombre zaque.
Pues en Yepes y en Ocaña,
Y en Santa Cruz y Tarancón,
En el Colmenar y Chinchón,
Tanto vino dan, que daña.
De Cariñena y Longares,
Y en todos esos lugares
Mucho vino se ha cogido.
Pues en Aranda de Duero
Y en los Homieles, dos,
Tanto vino dan, por Dios,
Que podéis henchir un cuero.
En Roa y en tierra de Asa
Y en tierra de Fuentidueña,
En la aldea más pequeña
Henchiréis la calabaza.
En Peruatos y Val de Esgueva
Y en toda tierra de Curiel,
Y en tierra de Peñafiel,
Ya no hay pobre que agua beba.
De Portillo y Olivares
Yo os daré nuevas muy buenas;
Aquellas cubas están llenas
Y el mosto por los lagares.
En la villa de Simancas,
Leria y San Miguel del Pino,
Hallaréis de muy buen vino
Un cuartillo por tres blancas.
Lobatón y Tordesillas,
Paredes y Becerril,
Campos y las nueve villas,
Mucho vino y muy gentil.
Caparica en Portugal,
Y en Orense y Ribadavia,
Tanto vino dan con agua,
Tinto y blanco angelical.
En Villalar y Pedrosa,
Bozales y San Román,
Ya no vale el vino cosa,
Casi de balde lo dan.
Pues en Toro, do nacistes,
Hallé, a los bollos del hito,
Un vino tinto bendito,
Que en vuestra vida tal vistes.
En la ciudad de Zamora,
En la calle de Valvoraz,
¡ bendita nuestra Señora,
que tabernas hay asaz ¡
En Caraseca de las Chanas
Y en Caraseca de Campián,
Tanto de vino nos dan,
Que cantamos más que ranas.
En Corrales y El Perdigón
Y en la Fuen del Carnero,
Aunque lleve el pobre un cuero,
Lo henchirá sin dilación.
En Benialbo y en la Fuente
Cantalapiedra y Cataelpino,
Muy alegre está la gente
Que cogieron mucho vino.
Villarino y La Ribera
Y la villa de Fermosel,
Mucho vino, en gran manera,
Más suave que la miel.
En toda la Sierra de Gata,
En la Torre y Robledillo,
No sabéis como abarata,
A maravedí el cuartillo.
En San Martín de Trebejo,
Y en San Martín de Quintanal,
Vino tan angelical,
Que calienta el pectorejo.
En Miranda y en Valero
Y también en Fuenterroble,
No le falta el vino al pobre,
Aunque no lleve dinero.
En Madrigal y Ontiveros
En la Moraña y Collado,
Aunque vayan cien romeros,
Les dan vino de buen grado.
En Fresno y en Alaejos
Y en toda tierra de Medina,
Los pobres, mozos y viejos
Andan llenos de cocina.
En Iscar, Olmedo y Coca
Y en Santa María de Nieva,
Mi calabaza la nueva
Yo la henchí hasta la boca.
En Arévalo y su tierra
Martín Muñoz de las Posadas,
Las bodegas atestadas,
Mucho vino se encierra.
En Cebreros y en San Martín
Y en Almorox y Escalona,
Hallaréis, señor, la mona
Que sabe hablar latín.
En Santaolalla y Talavera
Y en Colmenar y Arenas,
Cubas y tinajas llenas,
Mucho vino en gran manera.
En Torrijos y Maqueda
Y en la Puebla de Montalbán,
No hay hombre que beber pueda
Tanto vino como dan.
Illescas, Griñón y Cubas
Y la Sagra hasta Olías,
No me acuerdo yo en mis días
Tanto mosto dan las uvas.
En Nabroca y en Burguillos,
En Sonseca y Ajofrín,
Mi bota de seis cuartillos
Henchila yo de buen vin.
En los Montes y en Orgaz,
En Mora y en Mazaraque
Dan tanto zumo de agraz,
Que se hace el hombre zaque.
Pues en Yepes y en Ocaña,
Y en Santa Cruz y Tarancón,
En el Colmenar y Chinchón,
Tanto vino dan, que daña.
