Visitantes y Anfitriones
Desde un principio supe que sería difícil, que echar a andar iba costar tiempo y que mantener la ilusión en la gente era empresa que requería perseverancia. Tal vez hayamos conseguido algunas de nuestras metas sin prestar la atención y el esfuerzo requerido y haya sido la fuerza de la nostalgia la que nos ha llevado a visitar virtualmente nuestro pueblo una y otra vez, sabiendo que nos íbamos a encontrar siempre lo mismo.
Mantener una página web actualizada requiere tiempo, dinero y colaboración. En la sociedad actual disponer de tiempo es un lujo que no está al alcance de todo el mundo y cuando disponemos de él lo empleamos en las cosas que nos gustan. El tiempo es un bien escaso que se gasta deprisa. Esta página como todos sabéis pertenece al ayuntamiento, es de su propiedad y paga su dominio, mantenimiento y actualización. Está puesta al servicio de tod@s los que quieran hacer uso de ella, desde el foro pasando por el blog o la galería a la que mandar fotos de la familia o amigos. Por tanto, que nadie piense que está cerrada a opiniones o comentarios de una u otra índole, que existe censura de algún tipo o que alguna vez no hemos hecho público lo que la gente ha querido que apareciera. Desde que se puso en funcionamiento jamás hemos quitado o puesto un punto sobre lo que previamente se había recibido o manifestado. Y es de esto último, de la colaboración, de lo que me gustaría extenderme un poco más, por lo que voy a empezar en otra línea para coger carrera.
Llama la atención el número de visitas de la página, doce mil y el poco tiempo transcurrido, dos años desde que se colgó en Internet, 2005. Mantengo mi asombro porque Descargamaría es un pueblo con pocos habitantes (desgraciadamente cada vez menos) sólo Robledillo tiene menos pero con una tendencia distinta, ellos recuperan población mientras nosotros la perdemos a un ritmo vertiginoso. Tampoco deberíamos sorprendernos mucho si pensamos que escribiendo el nombre del pueblo en un buscador como Google, estamos al alcance de todo el mundo y que cualquiera desde un ordenador situado en las antípodas puede acceder a nuestra web. Que son millones los ordenadores repartidos por todo el planeta y que doce mil visitas es una nimiedad en el megamundo informático. Sin embargo en internet está controlado casi todo, afortunadamente la libertad de expresión no, es lo único que escapa a su control y donde radica su fuerza y su éxito. Los contadores, esos pequeños marcadores que nos indican el número de visitas, son también auténticas fuentes de información. Proporcionan una serie de datos estadísticos sobre las visitas a la página que te dejan perplejo. Empezando por el país desde el que se accede hasta el navegador que usas, al número de visitas que un ordenador en particular realiza y terminando por el lugar, día y hora en que se accede. Así, de esta manera, podemos saber muchas cosas sobre los usuarios de nuestra página, datos que tampoco sirven en realidad más que para tener estadísticamente registrado como funciona nuestra web. De esta manera llegamos a la conclusión que la gente accede a nuestra web de forma mayoritaria desde España (Francia es con diferencia el segundo lugar desde donde más visitas se realizan) y desde grandes núcleos de población. Y que estadísticamente está comprobado por otros medios que se trata de usuarios jóvenes, con trabajo o estudios y en un porcentaje menor gente adulta, jubilada de profesiones cualificadas. Por otra parte, acceder a internet tampoco requiere que tengas conexión a la red en casa, yo de hecho no la tengo. Al mismo tiempo tampoco implica ir necesariamente a “un ciber” y pagar por su uso, yo voy a una biblioteca. Estos datos nos conducen a que nos visitan en un alto porcentaje principalmente gente joven, hijos de emigrantes en su mayor parte que residen en Madrid, Bilbao o Barcelona y que previamente han estado en el pueblo. Que lo hacen en varias ocasiones a lo largo del mes pero que no participan ni siquiera en algo tan anónimo como es un foro. Un lugar informal para expresarse y que no requiere tanto rollo como el que estoy soltando yo aquí. O que este blog en el que aparece este artículo sea mío cuando aquí puede escribir quien quiera. O que las fotografías de la galería de la página las hayan mandado cuatro cuando todo el mundo tiene hoy un teléfono con el que hacer fotos. Me voy a la otra línea para no seguir por ésta porque veo que voy a poner algo que no quiero.
Volvamos al principio para tener un buen final y celebremos las doce mil visitas en estos dos años como la prueba máxima de que gracias a internet podemos conectar nuestra nostalgia con nuestras raíces desde el lugar donde nos hemos transplantado por las vicisitudes de la vida. Y que en las próxima doce mil visitas llegue también algún artículo a este blog que no sea mío o alguna foto con la que ampliar la galería o alguna sugerencia de las cien persona inscritas en el foro.
Doce mil visitas son muchas visitas para tan pocos anfitriones y los canapés y el vino es lógico que se acaben pronto. Que no falten las visitas, ojalá que aumenten pero agradecería que algun@ trajera también unas aceitunas y un par de botellas de rioja para brindar la próxima vez por el éxito de nuestra página.
¡Salud!
Juan Carlos García Delgado.
Mantener una página web actualizada requiere tiempo, dinero y colaboración. En la sociedad actual disponer de tiempo es un lujo que no está al alcance de todo el mundo y cuando disponemos de él lo empleamos en las cosas que nos gustan. El tiempo es un bien escaso que se gasta deprisa. Esta página como todos sabéis pertenece al ayuntamiento, es de su propiedad y paga su dominio, mantenimiento y actualización. Está puesta al servicio de tod@s los que quieran hacer uso de ella, desde el foro pasando por el blog o la galería a la que mandar fotos de la familia o amigos. Por tanto, que nadie piense que está cerrada a opiniones o comentarios de una u otra índole, que existe censura de algún tipo o que alguna vez no hemos hecho público lo que la gente ha querido que apareciera. Desde que se puso en funcionamiento jamás hemos quitado o puesto un punto sobre lo que previamente se había recibido o manifestado. Y es de esto último, de la colaboración, de lo que me gustaría extenderme un poco más, por lo que voy a empezar en otra línea para coger carrera.
Llama la atención el número de visitas de la página, doce mil y el poco tiempo transcurrido, dos años desde que se colgó en Internet, 2005. Mantengo mi asombro porque Descargamaría es un pueblo con pocos habitantes (desgraciadamente cada vez menos) sólo Robledillo tiene menos pero con una tendencia distinta, ellos recuperan población mientras nosotros la perdemos a un ritmo vertiginoso. Tampoco deberíamos sorprendernos mucho si pensamos que escribiendo el nombre del pueblo en un buscador como Google, estamos al alcance de todo el mundo y que cualquiera desde un ordenador situado en las antípodas puede acceder a nuestra web. Que son millones los ordenadores repartidos por todo el planeta y que doce mil visitas es una nimiedad en el megamundo informático. Sin embargo en internet está controlado casi todo, afortunadamente la libertad de expresión no, es lo único que escapa a su control y donde radica su fuerza y su éxito. Los contadores, esos pequeños marcadores que nos indican el número de visitas, son también auténticas fuentes de información. Proporcionan una serie de datos estadísticos sobre las visitas a la página que te dejan perplejo. Empezando por el país desde el que se accede hasta el navegador que usas, al número de visitas que un ordenador en particular realiza y terminando por el lugar, día y hora en que se accede. Así, de esta manera, podemos saber muchas cosas sobre los usuarios de nuestra página, datos que tampoco sirven en realidad más que para tener estadísticamente registrado como funciona nuestra web. De esta manera llegamos a la conclusión que la gente accede a nuestra web de forma mayoritaria desde España (Francia es con diferencia el segundo lugar desde donde más visitas se realizan) y desde grandes núcleos de población. Y que estadísticamente está comprobado por otros medios que se trata de usuarios jóvenes, con trabajo o estudios y en un porcentaje menor gente adulta, jubilada de profesiones cualificadas. Por otra parte, acceder a internet tampoco requiere que tengas conexión a la red en casa, yo de hecho no la tengo. Al mismo tiempo tampoco implica ir necesariamente a “un ciber” y pagar por su uso, yo voy a una biblioteca. Estos datos nos conducen a que nos visitan en un alto porcentaje principalmente gente joven, hijos de emigrantes en su mayor parte que residen en Madrid, Bilbao o Barcelona y que previamente han estado en el pueblo. Que lo hacen en varias ocasiones a lo largo del mes pero que no participan ni siquiera en algo tan anónimo como es un foro. Un lugar informal para expresarse y que no requiere tanto rollo como el que estoy soltando yo aquí. O que este blog en el que aparece este artículo sea mío cuando aquí puede escribir quien quiera. O que las fotografías de la galería de la página las hayan mandado cuatro cuando todo el mundo tiene hoy un teléfono con el que hacer fotos. Me voy a la otra línea para no seguir por ésta porque veo que voy a poner algo que no quiero.
Volvamos al principio para tener un buen final y celebremos las doce mil visitas en estos dos años como la prueba máxima de que gracias a internet podemos conectar nuestra nostalgia con nuestras raíces desde el lugar donde nos hemos transplantado por las vicisitudes de la vida. Y que en las próxima doce mil visitas llegue también algún artículo a este blog que no sea mío o alguna foto con la que ampliar la galería o alguna sugerencia de las cien persona inscritas en el foro.
Doce mil visitas son muchas visitas para tan pocos anfitriones y los canapés y el vino es lógico que se acaben pronto. Que no falten las visitas, ojalá que aumenten pero agradecería que algun@ trajera también unas aceitunas y un par de botellas de rioja para brindar la próxima vez por el éxito de nuestra página.
¡Salud!
Juan Carlos García Delgado.
