martes, 04 de marzo de 2008


Hemos llegado a una situación en que no existe término medio, las cosas son blancas o negras. Intentar compatibilizar las distintas alternativas o extremos en beneficio de todos parece tarea imposible. Las posturas se han radicalizado al abrigo de posicionamientos políticos extremos haciendo que no haya consenso posible. Las consecuencias derivadas de estas políticas extremas por regla general y casi siempre terminan afectando a gente a la que ni siquiera se la ha consultado ni se la ha tenido en cuenta. Se juega con su futuro, con el de los pueblos y comarcas en aras de intereses espureos y oportunistas.

Esto es lo que ha venido sucediendo en la sierra de Gata en las últimas décadas y sus consecuencias están a la vista de todos: pérdida de población, aumento del paro y de la temporalidad, abandono del campo, envejecimiento de la población, falta de inversiones y empobrecimiento de sus habitantes, etc., etc. Sin dejar de ser realistas debemos asumir que tampoco contamos con tierras, recursos y materias primas para ser un emporio económico. Pero lo que sí ha quedado patente es que los pocos recursos que tenemos no se han aprovechado debidamente o se han polarizado a favor de intereses extremos. Tal es el caso planteado por los ecologistas y la administración autonómica que en su afán proteccionista de algunas especies han desprotegido a la especie humana. No quiero con ello decir que el buitre no tenga derecho a volar en los cielos de nuestra sierra, por supuesto que lo tiene. Pero igual derecho asiste a que determinadas inversiones como puede ser un parque eólico de trabajo y prosperidad al municipio en que se instale. ¿Tan antagónicos e incompatibles son dichos intereses? ¿Es necesario crear una disyuntiva entre conservación natural y sostenimiento económico? La respuesta debería ser no, ya que ambos intereses son compatibles y la administración debería esforzarse en hacerlos posibles y viables. Máxime en un ámbito tan falto de inversiones como es el rural y tan necesitado de trabajo para evitar su despoblamiento. El objetivo de la administración debería ser que conservación natural y progreso rural fueran de la mano, juntos harán posible sus respectivas existencias, ya que su dependencia es mutua. Sin progreso y bienestar sus habitantes se verán abocados al abandono de sus tierras, de su entorno, lo cual irá en detrimento de la naturaleza. No habrá limpieza de montes, de cultivos y la masa arbórea y vegetal será pasto de las llamas, como ya ha ocurrido desgraciadamente. Las aves no tendrán un triste árbol en que anidar, ni un insecto que llevarse al pico. Esta situación ya la hemos padecido en la sierra de Gata: incendios forestales de dimensiones catastróficas la han arrasado porque el hombre se vio obligado a abandonar la tierra ante la falta de alternativas al campo.
El siglo XXI ha alumbrado posibilidades para que hombre y naturaleza hagan posible su existencia de forma armónica. La energía eólica, la transformación de la biomasa, la energía solar, la agricultura ecológica, el turismo rural, etc., son potenciales que hay que aprovechar para que los pueblos no desaparezcan y la naturaleza con ellos.
¿Por qué entonces ese afán en separar y delimitar los espacios entre progreso rural y conservación natural? ¿Qué intereses hay detrás de estos posicionamientos? ¿A quién beneficia si es que favorece a alguien? Lo que sí está claro es a quien perjudica a: los hombres y mujeres a quienes se les niega el derecho a subsistir en la tierra en que nacieron por el empecinamiento de quienes no quieren ver que es posible y viable el progreso social y económico en todas sus variantes y la conservación natural en todas sus vertientes en beneficio de ambos y en simbiosis perfecta.


Publicado por JCardel @ 12:07
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Publicado por javi quercus
miércoles, 24 de septiembre de 2008 | 2:50
buenas mozo, no me parece mu malo lo que dices, pero te veo que dices si pero no,buena onda te veria si interesado por tu tierray por las gentes que aqui viven, ,gritaras y pidieras una estupenda politica forestal,y dejate de molinos sancho
Publicado por Visitante
martes, 21 de octubre de 2008 | 11:57
hoy por casualidad he leido los comentarios sobre la energia eólica totalmente deacuerdo fuente inagotable de energia a la par que prosperidad para nuestro pueblo,los ecologistas son personas formadas que deben practicar con el ejemplo,no como ese
Publicado por Visitante
martes, 21 de octubre de 2008 | 12:04
pacotilla que vive en Plasencia y fue ecologista co ánimo lucrativo y por interés,condenando a nuestro pueblo a no prosperar y que en un futuro no muy lejano esté tan solo habitado por BUITRES.
Publicado por Visitante
lunes, 27 de octubre de 2008 | 13:32
Buenas caballareo, pregunto qué tienen de incompatible una buena política forestal y la instalación de parques eólicos en lugares donde su impacto visual sea el menor posible. Yo creo que son del todo compatibles, sólo hace falta hacer las cosas bien.