jueves, 04 de noviembre de 2010

 En el paraje de la sierra de Gata conocido como “el Larguijo”, los huesos blanquean al sol en una visión apocalíptica mientras las sombras de los carroñeros se proyectan desde las alturas sobre las osamentas desperdigadas en el interior de la alambrada. Describiendo círculos concéntricos sobre el azul del cielo, como en una danza ritual en honor al sol que reverbera sobre los zainos plumajes, las aves se preparaban para el festín que un camión acaba de descargar en el muladar.

 Cuando el vehículo abandona el comedero, los buitres se dejan caer desde las alturas lentamente hasta tomar tierra, cerrando parsimoniosos los negros parapentes  de sus alas. Uno tras otro van aterrizando en torno a los animales muertos y a saltos  acrobáticos se acercan a la carroña. Estiran los cuellos intentando llegar con el corvado pico hasta la pitanza, empujándose unos a otros con el armazón de sus plumajes por ser los primeros en hundir el pico entre las vísceras de las reses muertas. De repente, los restos de ovejas y cabras que constituyen el festín, quedan cubiertos bajo un manto de plumajes negros como un catafalco. De vez en cuando, asoma una peluda cabeza ensangrentada de las entrañas de una de las ovejas alargando el gaznate para deglutir mejor el pellizco de carne que acaba de arrancar con el sarraceno pico. Ahítos, con el buche lleno, los primeros comensales se van retirando lentamente del festín, dejando paso a los rezagados, que ansiosos se lanzan sobre los restos de carne que aún queda adherida a los huesos.

Negar que ver planear a estos carroñeros sobre los cielos de la sierra de Gata y contemplarlos engullir ovejas hasta dejarlas en los huesos no tiene atracción, sería mentir. Pero encumbrar este atractivo hasta convertirlo en foco de interés turístico sería engañarnos a nosotros mismos. Porque realmente ¿Cuánta gente está interesada en este tipo de visista naturista, a la que se le han dado en llamar de forma desproporcionada “turismo ornitológico”? El día que fui al “Larguijo”, en plenas vacaciones estivales, allí no había más “turista” que el que suscribe. Si la sierra de Gata espera vivir en los próximos años de este turismo carroñero apañada va para largo.

No sé realmente cuánto supone alimentar a los buitres, ni los gastos que conlleva  el desplazamiento de los animales muertos hasta el muladar, ni lo que ha supuesto su construcción con circuito cerrado de cámaras con visionado a través de Internet, pero quizá no estaría demás que algún día nos informaran de ello. Lo que sí está claro es que, una crisis que ha llevado a cuatro millones seiscientas mil personas al paro y a muchas de ellas a tener que hacer cola ante comedores sociales para llevarse algo a la boca, no está  para hacer dispendios de este tipo y sí para mirar con lupa en que se gasta el dinero de los contribuyentes.

A veces me pregunto, qué se esconde detrás de estos proyectos, cuál es el interés de nuestros gestores con este tipo de iniciativas en la sierra de Gata. El tema de los buitres viene de lejos, se remonta a comienzos de los ochenta  con un proyecto privado de iniciativa alemana del que no se supo más y que hace unos años retomó la administración extremeña. De vez en cuando, aparece la noticia siempre sorprendente del avistamiento de un lince en este o aquel paraje. Nadie que yo conozca por estas tierras los ha visto nunca y algunas de estas personas por su longevidad, conocieron la sierra de Gata en su estado natural más puro e integro a comienzos del siglo pasado.

 Pero todavía no he oído a nadie hablar claro sobre la cuestión. Se crean zonas ZEPAS (zonas de especial protección de aves) por aquí y por allá que no dejan ningún beneficio a los ayuntamientos e impiden el desarrollo de otros proyectos como los parques eólicos. La pregunta que hago es si alguien sabe qué quieren hacer en la sierra de Gata, ¿la quieren convertir en una reserva o en un parque natural?

                                                                                                                                                                                        Juan Carlos García Delgado

 

 


Publicado por JCardel @ 11:48
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Comentarios
Publicado por Pizarra y granito.
lunes, 08 de noviembre de 2010 | 14:05

Cierto es que el desembolso habra sido grande pero esto es debido a la politica de recogida de animales muertos en el campo que en mi opinion deberian de dejarlos otra vez

Publicado por Visitante
lunes, 08 de noviembre de 2010 | 14:08

ya que supongo que muchas de las enfermedades que provocaron esta situacion ya estaran controladas lo que pasa es lo mismo la administracion y todas sus connotaciones quienes han llevado a la situacion actual

Publicado por Visitante
lunes, 08 de noviembre de 2010 | 14:10

y hayan promovido estas leyes de recogida de animales muertos, es decir, las multinacionales que nos manejan y manejan el alimento mundial, deberían de pagar de su bolsillo el gasto que supone llevar los animales al muladar.

Publicado por Visitante
lunes, 08 de noviembre de 2010 | 14:11

Claro que es para mirar con lupa, pero el invertido aquí y todas las obras públicas, como la autovía que están construyendo debajo de estas sierras, que esas obras sí que mueven millones de euros, y siempre entre los mismo,

Publicado por Visitante
lunes, 08 de noviembre de 2010 | 14:16

y son dadas a que cometan irregularidades con más impunidad, decir también que mejor que no se masifique el muladar, no me gustaría verlo como las tablas de daimiel por ejemplo, lleno de gente que no se para a valorar lo que está viendo,

Publicado por Pizarra y granito.
lunes, 08 de noviembre de 2010 | 14:17

la mejor obra de arte que existe, la naturaleza.

Publicado por Visitante
sábado, 13 de noviembre de 2010 | 21:15

Me parece muy interesante lo que cuentas. Hay que intentar hacer compatible tanto la armonia y el equilibio ecológico con el desarrollo económico y social de las localidades y las peersonas.Un abrazo a todos.Enós-Tomás Pastrana Delgado.Madrid.

Publicado por Visitante
viernes, 17 de diciembre de 2010 | 15:33

Este es el ridículo que ocurre cuando alguien osa hablar de lo que no sabe.

 

 

Publicado por Visitante
viernes, 17 de diciembre de 2010 | 16:50

¿ y tú de que sabes hablar aparte de demostrar que sólo sabes insultar?

Publicado por Visitante
viernes, 17 de diciembre de 2010 | 21:05

La descalifación es una muestra evidente de quienes no tienen argumentos para expresar sus ideas o no saben hacerlo. El que ha escrito al menos sabe expresar las suyas, gusten más o menos.