Martes, 30 de junio de 2009

El río que durante el invierno bajaba caudaloso  y ahuyentaba con el rugido de sus aguas, se tornaba una vez amansado por los rigores del verano, receptor a las visitas. El calor contribuía aún más a acercarse y sumergirse en sus cristalinas aguas  [...]


Seguir leyendo ...

Publicado por JCardel @ 23:10
Comentarios (1)  | Enviar