Lunes, 22 de febrero de 2010
'Pasión extremeña en 13 actos' (Planteamiento Editorial), el nuevo libro de Víctor Chamorro, es un aspecto más de la larga reflexión sobre Extremadura que ha caracterizado la obra de este escritor extremeño. Una reflexión que incide tanto en momentos determinantes de su historia y en el pensamiento de sus grandes escritores y guerreros como en la influencia de sus movimientos sociales. Todo ello en una narrativa que apela a la tersa escritura de nuestros clásicos y al reencuentro con la belleza de la literatura.
Antes de finales de año aparecerá un nuevo libro titulado provisionalmente 'La tinta hervida de Víctor Chamorro de la mano de Jonás Sánchez', surgido de las largas conversaciones sobre todo tipo de temas habidas entre el escritor y un bibliotecario de Hervás de 29 años.
-¿Los antecedentes muy lejanos de esta 'Pasión extremeña en 13 actos' están quizá en aquella 'Historia de Extremadura' que escribió hace mucho tiempo?
-La 'Historia' se escribió hace 30 años y era ya un libro descatalogado. Había peticiones para encontrarla, pero creí que era un riesgo editar los ocho volúmenes y decidí hacer un resumen en lo que se llamó 'Érase una vez Extremadura'. Y aún me quedaron cosas por decir, pero aviso que esto es lo último y no insistiré.
-Este libro está mucho más elaborado literariamente que aquella 'Historia'.
-Porque trata de investigar la aportación extremeña al lenguaje español y seguir el ejemplo de nuestros mayores, que emplearon el castellano más exquisito que todavía se puede escuchar en algunos labios de ancianos y ancianas en las últimas solanas, en las tabernas. He tenido que esmerarme para ponerme a su altura porque una de las cosas que trato en este libro es que el castellano de Cervantes, Berceo y Manrique se conservó purísimo por la situación geográfica de Extremadura, por su enclaustramiento y por la falta de caminos hasta principios de siglo veinte. Con este libro hago un llamamiento a los jóvenes para que escuchen a los mayores y se quedarán fascinados con las consejas, los proverbios y refranes, que son de una pureza exquisita.
-No es pues casual que Cervantes sea uno de los personajes que introduce. En el libro late una preocupación por la cultura y sale tanta gente de la pluma como de la espada de Extremadura.
-Extremadura ha sido proverbialmente conocida por los grandes héroes de la conquista americana. Aquí, en una generación, surgieron diez 'julioscésar' como Cortés, Pizarro, Valdivia, Balboa. pero paralelamente, al tiempo que estos hombres hacían gestas que podían haber sido recogidas perfectamente en 'La Iliada', en Extremadura se tejían los pañales del drama español, con Naharro, Miranda y Carvajal, que fueron los creadores del teatro hispano, a los que seguirán figuras como Lope de Vega. Mientras que aquellos adelantados de la espada conquistaban el Nuevo Mundo aquí había pensadores tan increíbles como Pedro de Alcántara, Pedro de Valencia o Arias Montano. Mientras aquellos guerreaban, aquí surgía Zurbarán. Y, si seguimos avanzando en la Historia, llegamos a Las Cortes de Cádiz cuyo espíritu está representado por el cura Muñoz Torrero. Ahora se celebra el Bicentenario de Las Cortes de Cádiz y deseo y estoy convencido de que Muñoz Torrero será tenido en cuenta en estas conmemoraciones.
Hitos históricos
-¿Por qué ha reducido la narración a trece actos? ¿Fue una casualidad o algo deliberado?
-Fue casualidad. Podían haber salido muchos más y se quedó en trece, no por el mal agüero ni nada de eso, sino porque elegí momentos culminantes de la historia extremeña que yo creo que fueron hitos y los escenifiqué de alguna manera, porque en esta obra yo quería hacer literatura y por eso están la narración, la poesía y el teatro.
-Esa mezcla choca al principio, luego casi parece lógica la aparición de los personajes explicando cosas que quizá la historia les ha impedido decir.
-Fue un riesgo. Pero en literatura no puedes estar aplicando siempre la misma plantilla y yo he querido que cada obra mía sea diferente y no se parezca a ninguna otra. Cuando deseaba expresar lo que siento por Extremadura, pensé que sería bueno echar mano de gente que ha muerto y expresar el contraste de pareceres y las diferentes maneras de hablar de su tierra. Así que decidí resucitarlos y colocarlos en los lugares más increíbles como un mesón o paseando por la ribera del Tajo porque lo importante es lo que ellos dijeron, sobre todo la confrontación entre lo que dijeron gente como Pedro de Valencia, para quien la tierra debe darse a quien no la tuviere mientras que Donoso Cortés dice que la tierra debe pasar a manos de la Iglesia o de apellidos nobiliarios.
-Un capítulo muy intenso es el que dedica a Carlos V. El de los conquistadores también está escrito con mucha brillantez. Da la impresión de que en Extremadura todo fue luego declinar, a pesar de que defiende con entusiasmo el periodo de las ideas liberales en otro capítulo. Y el final no es precisamente optimista. Habla de que el campo sigue en manos de los mismos y queda aún pendiente la reforma agraria.
-El otro día aparecía en HOY un trabajo sobre las ganaderías Extremeñas. Después de lo que dijo Unamuno de Salamanca, que 'era una ganadería de ganaderos', ahora tenemos nosotros las más importantes ganaderías de toros bravos. Pues sí, la reforma agraria fue una ilusión y no hemos conseguido enganchar con los yunteros de la II República que en un día hicieron una reforma agraria tan increíble que ha pasado a los textos como una de las revoluciones pacíficas en el campo de las acaecidas en Europa. Una mañana, 80.000 yunteros salieron pacíficamente y ocuparon las tierras que la República les había prometido pero no les había dado. Ese fue un hito importantísimo en Extremadura y la primera vez que la región consiguió su identidad como pueblo. La primera vez que el abanico de gente dedicada al campo se unió para reivindicar una tierra que, desde los repartos de la Reconquista hasta el siglo XX, fue para las ovejas, los toros y la caza y el campesino, o se quedó aquí para morir de inanición, o tuvo que salir. La historia de Extremadura es una historia de melancolía que nos ha hecho bastante universales porque nuestro hecho diferencial es haber sido una esponja que se exprime. Ese es nuestro hecho diferencial, que nunca ha sido contra nada ni contra nadie ni exhibir un catálogo de carencias. La metáfora de cómo somos está en que cuando se habla de Indias se suele hablar de la cantidad de territorio que conquistaron y de las brutalidades que se cometieron, pero yo creo que la más importante fue que en Indias el extremeño fue un adelantado del mestizaje.

Publicado por JCardel @ 13:10
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